Mundo de ficçãoIniciar sessãoAmy
Retraigo mis manos, avergonzada por esas fuertes palabras nada amigables. Se sienta a mi lado, muy pegado a mí, y me mira con los ojos entrecerrados, ofendiéndome con sus sospechas, pero sé que también se divierte con mi vergüenza.
Es tan idiota que me sorprende amarlo tanto.
—No te golpeo porque sé que tu mujer lo hará en un rato —dice Elroy, con una sonrisa falsa que muestra lo tan ofendido







