Mundo de ficçãoIniciar sessãoSarah
Recuesto mi hombro a la ventana y me aferro a la taza de chocolate con vainilla que sostengo en mis manos. Mi Christian sabe muy bien como complacer y eso es algo que aún mata a mi esposo celoso. Pero jamás dejaré de amar este tipo de detalles bellos de mis hijos.
Quizás sea una locura pensar en ellos como míos, Lou y Chris no llevan mi sangre ni la de mi esposo, pero son parte de nosotros desde el fondo de nuestro coraz&







