Fiorella Moretti
¡Mar de Maldita! Podía sentir como la ira se apoderaba de cada poro de mi piel.
Cuando me dijeron que Matteo, se había iría con la estúpida de su secretaria, a una supuesta cena de negocio, mi intuición me dijo que algo no era cierto.
Por eso lo seguí, no confiaba en que solo fuera su empleada, por la forma en que el la miraba, sabía que ocurría algo entre ellos, y debía descubrir que era ese "algo".
Grande fue mi sorpresa, después de manejar por 20 minutos, el auto se detiene