Laia
Mi cerebro se queda en blanco unos segundos, ¿qué era esta mierda? ¿Ella que hacía aquí?
—Un placer, ¿Laia? —Extiende su mano, esta vez con una sonrisa totalmente satisfecha por lo que había dicho Pol.
—Sí, un placer —Le acepto la mano, dando mi mejor sonrisa —Me habían hablado de ti, no pensé que fueras tan hermosa —La chica queda totalmente confundida y puedo ver de reojo la sonrisa que me da Pol, el cual me agarra por la cintura y darme un beso en la mejilla, la mirada que ella da. Lo