[KEIRA]
Por la madrugada
—No dejes de moverte así —le suplico, aferrándome a su espalda mientras que sus embestidas son tan precisas como lo son las palabras que me dice la mayoría del tiempo.
En este instante no existe nada más. Ni el pasado que dolió, ni el futuro que aún no se atreve a tomar forma. Solo estamos nosotros, atrapados en este presente que late con fuerza, con la piel encendida y los sentidos completamente expuestos. Cada respiración compartida se convierte en una promesa silenci