Mundo de ficçãoIniciar sessãoCon una tasa de café recién hecho, sentado fuera de su casa, en aquella silla donde sus pensamientos se perdían mientras divisaba el horizonte montañoso, Xavier aspiró profundamente después de marcar el número de su madre y colocar el auricular en su oreja.
Tenía cientos de mensajes de Eliana, y estaba seguro de que esa mujer estaría en Durango en las próximas horas si él seguía desviándole las l







