Rania cogió su maleta y metió sus cosas que estaban en el armario, sin hacer caso a Edrick, que se quedó inmóvil en su posición.
Lo que más temía Edrick era que Rania se enfadara y pidiera volver a Yakarta. ¿Qué pasaría si se lo contaba todo a su padre y a su madre? Edrick garantizaba que todo se vendría abajo y su plan de boda sería solo un sueño.
"Cariño, ¿podemos hablar un rato?", preguntó con una mirada suplicante. Cogió las dos manos de Rania, que estaba metiendo la ropa en la maleta rosa,