Aunque Vanya se negó a qué Luca cubriera sus gastos no tuvo más opción que obedecer e irse nuevamente con él al pueblo, manejó un lujoso convertible y en pocos minutos llegaron a su destino, compraron lo que necesitaban y luego se regresaron.
_ Iré a mi habitación para cambiarme _ Vanya sonrió risueña _ ya regreso.
Ella se fue a cambiar al sótano, una vez que salió en el sencillo vestido de baño sorprendió a cuántos la miraban, su físico era tan único que la palabra perfecto se quedaba corta, l