Al regresar a la casa de sus padres, Valeria ya había sido advertida por Franco de que no les había mencionado nada sobre la identidad del papá de los trillizos.
—No lo consideré oportuno y creo que eso es algo que te corresponde a ti decidir en qué momento se los cuentas. —Había dicho Franco en el auto, de camino a la casa de los papás de Valeria.
Sentada en la sala y sin poderse sacar de la cabeza la imagen de los ojos acuosos de su madre cuando vio su enorme estómago, Valeria tomó aire. Pes