A las 4:30 de la tarde estaban todos los empleados de la firma carrizosa y Asociados reunidos en la sala de juntas, atendiendo a la solicitud que hubiera hecho el presidente. Todavía siento objeto de las miradas y cuchicheos, Valeria y Franco estaban sentados muy cerca de la cabecera de la mesa central, tomados de la mano, soportando con estoicismo los comentarios y opiniones que se suscitaban a su alrededor y que pese al disimulo intentado, resultaba evidente que no hacían otra cosa sino cond