Fue una noche de insomnio para Valeria, que llegó a llorar de solo imaginar la noticia de que sería despedida cuando regresara de la licencia de maternidad. Después de algo así, sería muy difícil que cualquier firma prestigiosa de abogados la contratara y no tendría más remedio que postularse a algún cargo público, como una funcionaria del Estado, en donde era muy difícil ser despedido, o buscar firmas privadas mucho menos prestigiosas que Carrizosa o su competencia, Falinni & Darrida.
«Y si me