El solar era un gran espacio en el jardín trasero de la mansión, que parecía diseñado para la recepción de una boda de ensueño. Bajo el techo de un enorme kiosco de madera blanca, que parecía inspirado en la arquitectura de los elfos de la película de E Señor de los Anillos, el papá de Franco esperaba a que la pareja lo acompañara en el almuerzo que ya estaba servido. Sobre una mesa para doce comensales una fuente de plata rebosaba varias carnes de mariscos, crustáceos y pescados diversos, ju