Héctor había tomado un vuelo hacia donde Adara se encontraba. Las nubes que alcanzaba a mirar desde el avión eran grises, presagio de una tormenta. Esperaba que Noah Lennox aun no tuviera indicio alguno que le dijera el lugar en donde su ex esposa se estaba refugiando. Todo parecía estarse acomodando, pero aún no podía cantar victoria, al menos no hasta que tuviera a Adara completamente a salvo.
En Londres, Omara se sentía frustrada. Adara no había mostrado indicio alguno de sufrimiento, ni siq