POV VALENTINA
Llevaba ya un tiempo demasiado largo en el mar cuando vi cómo Marco salía de la casa y caminaba hacia donde estaba. Empecé a nadar hacia la orilla y me encontré con él. A pesar de que trató de disimular muy bien la observación que me hizo, fracasó. Sus ojos recorrieron mi cuerpo, tomando nota de cada gota de agua que resbalaba por mi piel.
—Nos iremos dentro de dos días —anunció, su voz tan seca como siempre. Fruncí el ceño, sintiendo una punzada de frustración.
—¿Por qué? —pregun