Mundo ficciónIniciar sesiónSali de la casa a toda prisa, ya era tarde, faltaban 15 minutos para las 5 de la tarde y el café internet quedaba como a veinte minutos de allí, el aire frío golpeó mis mejillas, di gracias al cielo por qué estaban muy calientes aún, por lo que hace minutos hice. Al principio me dió pena, pero después me puse a pensar, nadie me vio, además es algo normal no? querer darme placer a mi misma, he leído que muchas mujeres aunque tengan vida de casadas y todo eso, no saben ni lo que es un orgasmo? y yo siento que ese fue uno, se sintió tan bien.
Siempre hablo mucho en la mente, a veces pienso que estoy un poco loquita, pero loquita normal, hablo conmigo misma no hay más voces aquí, bueno excepto mi voz que dice que haga cosas indebidas como seguir mis instintos. Justo ahora piensa en como podemos seguir dándonos placer, aún no me puedo meter objetos, yo digo que dolera, después de todo aún soy virgen, que vergüenza, mis amigas ya no lo son y me abruman con tantas anécdotas de sus vivencias sexuales, aunque no he escuchado que alguna diga que se toca para darse placer. Creo que eso les daría pena, a mí no, bueno tampoco lo voy a andar contando, es íntimo, muy privado, muy mío. Mientras llegó a mi destino fantaseo con lo que haré la próxima vez. Me gustó mucho en verdad, cambio mi humor, voy por la calle sonriendo y yo no soy así. Siempre tengo cara de estar enojada, jajajaja que tonta me he de ver, pero no me importa. Me siento feliz. Veinte minutos después estaba fuera de aquel pequeño local, que había visto cientos de veces, siempre lleno de gente, y que nunca imaginé que sería mi lugar de trabajo, bueno aún no era oficial pero ya sentía que si me quedaría con el puesto. Ordeno un poco mis pensamientos y entro, hay gente así que tengo que esperar, es un señor el que estába atendiendo, quizá tenga unos 40 años no lo sé, se ve viejo pero no tanto. Sin embargo tiene un aire de prepotente y grosero, haber que tal me va. - Buenas tardes. - Tardes, que necesitas? - Vengo de parte de Lucy, me dijo que aquí hay una vacante para atender este negocio. - Aaah si, eres su hermana? Me recorrio rápido con la mirada buscando algún parecido con ella pero no había. Solo me límite a responder - Si así es. - Mira el trabajo es estar aquí de 7 AM a 10 PM, es doble turno, de lunes a viernes y quiero que sea una sola persona, sería de lunes a viernes yo tengo otros negocios y no puedo estar saliendo siempre, quiero a una persona responsable y que me entregue bien las cuentas. Tu estudias no? Eso dijo tu hermana. Aquí puedes hacer tus tareas en tus ratos libres yo no tengo problema con eso.Mira si vienes recomendada por ella ya el trabajo es tuyo. Si estás disponible preséntate mañana para que te diga cómo están las cosas por aquí. Caramba no me dió tiempo ni de pensar bien, es como si no le gustará un no por respuesta, se ve que siempre tiene prisa además de que se ve bastante enojon y grosero. Y ya lo había decidido, ya no quería seguir limpiando casas, así que cualquier cosa sería mejor que eso. El sueldo no era tan malo, pero el horario Pffff, bueno al menos era de lunes a viernes, yo tengo clases los sábados. Me parece bien. Y además podré hacer mis tareas aqui -Si está bien, me presento mañana para la capacitación. - Muy bien nos vemos mañana a las 7. Cómo te llamas?. -Jimena Flores. Señor? - Antonio, Antonio Rivas. - Mucho gusto. ( estrechamos manos) Sali de aquel lugar, con una sonrisa en los labios, me imaginé muchas cosas buenas, en primer lugar ya no teniendo que limpiar casas, de verdad ya no quería hacer eso, ya me dolía la espalda. Aunque el sueldo es un poco bajo, presiento que puedo ganar extra, no lo sé, estoy feliz, muchas cosas nuevas hoy, no puedo evitar sonreír, me agrada esto. El trabajo queda a treinta minutos de mi casa, un pequeño departamento de 2 cuartos en el que vivimos mi madre y yo, y Lucy y su hija mayor, se acaba de separar de su pareja, un señor ya viejo y celoso que no quería que ni el viento le diera a la pobre. Sufrió mucho la verdad, se apresuró mucho a casarse y tener familia, tenía quince años cuando dió a luz a mi Sobrina Ana y 17 cuando nació la menor, Gaby, otra razón más por las que el matrimonio me da mucho pero mucho miedo. Cruz cruz con los hombres. En cuanto llegue me recibió mi madre, siempre contenta al verme. -Mami... ya llegué te traje unas cosas para la comida que me dió doña Angélica. - Que bueno hija, gracias a Dios que ya llegaste, vienes bien cansada, sientate ya está lista la comida. Vas a salir? - Si Ma, voy a ir a hacer tarea con José, ya quedamos en la tarde para la tarea, no tardo es rápido. Y que crees ya tengo nuevo trabajo!!! - De verdad hija!?? Y ya entregaste todos los trabajos? - Mmmnn no ma aún no los entrego, tengo que presentarme mañana, no me dió mucha oportunidad el señor, le urge ya dejarme capacitada para trabajar. - Hay hija pues aunque sea un mensaje disculpándose por dejar las cosas así de rápido, yo ya no puedo, sino me iba a trabajar, es un buen dinero el que te ganas. -Mami ya quedamos que no harás más eso, aún lavas ropa ajena y vas con el Lic Enrique a hacer aseo de su casa, con eso basta, ya te dije que yo me hago cargo, o no lo he hecho? - Si hija, lo sé pero es mucho tu pagas todo. - Así debe ser madre, así debe ser, tu ya viste por mi, esto es poco por ti. Bueno ya me voy con José, no tardo. Muchas gracias por la comida.






