43

—¡¿Qué pedo?! ¡¿Qué pasó?!— corre hacia mí Ed con preocupación, se asoma por la ventana conmigo, pero no sabe que buscar y al igual que yo no es capaz de ver nada.

—Una rusalka… había una rusalka en la casa— volteo hacia él, me toma del rostro y empieza a inspeccionarme.

—¿Estás bien?— sus ojos me inspeccionan el rostro y después baja por mi

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP