Capítulo 47; Un poco de felicidad.
Después del almuerzo, Lara se colocó un traje de baño, tomó una revista, su celular y se dirigió a la piscina, aplicó bloqueador generosamente para evitar quemaduras en su piel, y se acomodó en una tumbona. No podía dejar de pensar en todo lo que le estaba sucediendo, no creía que su vida hubiese cambiado tanto en solo dos días, todo se había derrumbado, todo se había venido abajo de la manera más dolorosa posible. Su príncipe, se había convertido en un terrible monstruo, la había golpeado, la