Capítulo 30; Dos afortunados.
Ambas mujeres, tanto Lara como Miranda, se sorprendieron al redescubrir que Iker y Giovanni, habían reservado todo el restaurante para ellos solos. Entraron al lugar guiadas por ellos, era extremadamente sorprendente ver tantos hombres de seguridad, parecía algun evento de celebridades o algo por el estilo, lo que si era claro,era que los hombres del ruso, superaban, en número a los del Italiano.
Fueron ubicados en una hermosa y elegante mesa para cuatro personas. Miranda, se sentía como en un