Capítulo 141; Secuestro.
Miranda, pasó la tarde en el salón, le encantaba poder consentirse de aquella manera, le dieron un relajante masaje, que la hizo sentir como nueva, le hicieron pedicura, un hermoso diseño para las uñas de sus pies, además de eso una manicura con diseño en perdería, resultaba elegante, sofisticado, y a la vez sin mucho color. Además, le lavaron y peinaron el cabello.
—Me siento como nueva— le dijo a la joven que le atendía.
—Ha quedado más hermosa de lo que ya es, una reina. — la halagó.
—Oh, mu