Victor abrió los ojos,con mucho esfuerzo,la luz lo cegaba,intentaba reconocer dónde se encontraba,se lastimó el brazo al sacarse el suero.
El hospital se encontraba en un estado de constante movimiento. Los pasillos resonaban con el murmullo de médicos y enfermeras, mientras las luces fluorescentes parpadeaban de manera intermitente. La enfermera caminaba con paso decidido hacia la habitación de Victor, y se asombró al ver al paciente que acababa de despertar del coma.
—¡Recuestese por favor!