Frente a mí estaba la afortunada pareja, todos estábamos en la sala de la casa, incluso los empleados estaban presentes. Taylor e Irene veían alrededor sin saber qué era lo que estaba ocurriendo. Por lo que había visto unos minutos atrás, Taylor estaba dispuesto a disculparse, pero, Irene, ella sería un hueso duro de roer.
—¿Qué están esperando? — intervino el presidente en un tono de impaciencia —ambos trataron de una pésima manera a la señorita Sharon, ella simplemente estaba realizando su tr