Capítulo 54. Benefactor anónimo.
Los primeros rayos de sol aún no habían emergido completamente cuando Valentina entró a la cocina, sintiendo agradable encontrar ese espacio aún vacío de empleados domésticos, contrario a lo habitual.
—Por primera vez siento este lugar como un espacio normal —murmuró, mientras preparaba la cafetera eléctrica con movimientos automáticos, casi rituales.
Se recostó en la encimera, esperando que el café estuviera listo. Era una fanática del café; con esa bebida empezaba su día, sin importar su est