~Ren~
A la una y media de la mañana, miraba el oscuro techo de mi habitación. No había más luz que la de la luna que pasaba por el balcón abierto. La brisa del mar era cálida, húmeda, incluso a esta hora de la noche o de la mañana, mejor dicho.
Los acontecimientos de ayer se reproducían como un CD arruinado de una película de los noventa en mi cabeza. Vuelve la euforia de los sentimientos que sentí con su toque.
Devin...
Debo estar muy mal de la cabeza.
¿Qué pasó con esas promesas que hice