Emma retiene sus palabras.
Charles vuelve a subir a los labios de ella.
—¿te gusta que te tenga así amarrada Emma?
Ella no dice nada.
—¡este soy yo! me gusta someter y que nadie me quiera manipular ni tan siquiera tu porqué tengas beneficios
—si lo dice por sus empresas no me importan en lo absoluto
—hiciste todo para que yo esté contigo ¿por qué no?
—¡tú jamás lo entenderías!, si vas a tener sexo hazlo y deja de hablar tanto
Charles sonríe con amargura.
Solo la silueta de sus cuerpos se ven.
É