― Buenas tardes, se encuentra Santiago.
Mis ojos hicieron un estudio rápido y analizaron a la mujer que tenía frente a mí, una mujer alta, delgada, rubia de ojos miel, pestañas largas, caderas anchas, senos pequeños. Para ser sincera vestía con mucha clase, elegancia y diría que impone una presencia completamente atractiva.
― Disculpe, ¿quién es usted? Yo soy Kiara la esposa de Santiago.
― Un gusto conocerla Kiara, mi nombre es Linora ― Tendió la mano para saludarme― Yo soy la madre de Aleja