"Te lo prometo"
Liya cerró el libro con un suspiro pequeño y tembloroso y fijó su mirada en el apuesto hombre que estaba sentado cerca, anotando sus archivos con una velocidad vertiginosa. Habían pasado dos días desde su regreso al palacio y si todo parecía normal lo encontró tenso. Aprovechó que él estaba concentrado en su trabajo para estudiarlo. Obligada a admitirlo, Liya era muy consciente de que tenía una suerte increíble de ser su amante. Por desgracia, cuanto más pasaban las horas, más s