CAPÍTULO 58. ¿ACASO LO DUDAS?
—Tranquila, tía, solo es Perla —explicó Matías, intentando soltarse.
Sofía elevó el mentón, sin quitarle de encima su férrea mirada.
—Lamento mucho decepcionarte, mi príncipe, pero no tengo permitido dejarte acercar a ninguna persona que no sea de la familia. —La miró de arriba hacia abajo.
Perla presionó los puños con fuerza.
—Solo vine a saludarte, cariño. ¿Cómo estás? —indicó la ex niñera con la mirada cristalina. Al dar un paso hacia ellos, Sofía llevó detrás de su cuerpo al niño.
—Estoy mu