~~~
Alison.
―No te atreverías a golpearme, ¿verdad? ―le digo toda preocupada―te lo advierto, James, no te atrevas a hacerme nada malo―le indico, pero él ahora tiene una sonrisa ladina en sus labios.
―Y ahora me temes―me responde, mordiéndose el labio inferior― me pregunto ahora en dónde está toda tu bravuconería―me acusa, pero no dejo de retroceder, mientras me amenaza con su pieza de cerdo, la cual intenta pasarme por los labios y yo respiro profundo, para luchar en contra de las ganas inmensa