El resto del día permanecí encerrada en la habitación donde dormí la noche anterior. Me mantuve a la expectativa de que en cualquier momento Azael apareciera exigiéndome volver a la habitación principal. Hubo un momento en el que me quedé dormida, y solo desperté cuando escuché el ruido de la puerta al cerrarse. De pronto se encendió la luz de la habitación que permanecía en penumbra. El choqué del reflejo de la luz en mis ojos me mostró que había llegado la noche. Me sobresalté pensando que pu