Edgar no se esperaba que su abuelo lo tuviera todo preparado. No solo se trataba de una forma de expiar sus culpas ante Catalina al cederle toda su herencia. El abuelo Arthur también había preparado un regalo para cada miembro de su familia. Y eran precisamente las cosas que más deseaban: la persona a la que él había considerado insensible y indiferente hacia la familia resultaba ser, en realidad, la que más se preocupaba por ellos. Había prestado atención a cada uno de los miembros de su famil