Punto de vista de Gemmy
Por un instante, hubo silencio.
Y entonces todo cambió de nuevo.
Su voz volvió a oírse, pero esta vez era diferente. Sonaba fría y peligrosa, de una forma que me heló la sangre. —Y si no consigues que te entregue ese suero hoy, Voss… —dijo lentamente, con palabras claras y deliberadas—, te juro que olvidaré que eres un hombre adulto y tendré que hacerlo yo misma. Haré que me entregue ese suero, le guste o no. De una forma u otra… se lo quitaré, Voss.
En cuanto oí esto, m