Punto de vista de Gemmy
Me dirigí al mostrador, buscando mi delantal, con la esperanza —quizás— de poder entrar al trabajo discretamente antes de que alguien notara mi retraso.
Pero claro… eso no sucedió. Nada era tan fácil en un lugar como este, especialmente en un restaurante como el nuestro, donde la señora Cici tenía cámaras instaladas en casi todos los rincones.
Antes de dar dos pasos más, el sonido agudo de mi nombre resonó en el aire como un anzuelo clavado en mi cuello.
—¡Gemmy!
La voz