Punto de vista del autor
Las palabras resonaron como una advertencia final.
Dickson contuvo la respiración. Su expresión cambió al instante: sorpresa, frustración, y luego algo mucho más complejo. Apretó la mandíbula mientras apartaba la mirada por un momento, como si intentara contenerse.
—No, no, no puedes hacer esto —murmuró, sacudiendo ligeramente la cabeza—. Tío, sabes todo lo que tengo que hacer. Sabes lo que está en juego. Te necesito. Necesito tu firma, tu aprobación, todo. No pued