Capitulo 29: ¡Ten cuidado! ¡No confíes en nadie!
Irene se sentía muy feliz por el trabajo que desempeñaba en esta empresa pero el solo hecho de tener que soportar a su jefe abusador era lo que tanto odiaba de su día a día, este hombre se encontraba completamente enamorado por ella y ella no sentía ni lo más mínimo por él, solo odio y asco.
— Eso, así me encantas más, que se sepas defenderte y además no te dejes dominar por cualquiera siendo dura como una piedra, pues si tienes toda la razón, no