POV: Magnus
El reloj del vestíbulo marcaba más de las ocho de la noche cuando escuché el chasquido electrónico de la cerradura principal.
Llevaba dos horas caminando de un lado a otro del ventanal del penthouse, sintiendo una opresión sofocante en el pecho.
Sabía adónde había ido Valerie.
Sabía que necesitaba encarar los fantasmas de su infancia en esa mansión para cerrar las heridas del pasado, pero dejar que cruzara esa puerta sola había sido una de las decisiones más difíciles de mi vida.