POV: Valerie.
El aire de la noche de Chicago se sentía helado contra mi rostro cuando bajé del taxi frente a la fachada de L'Étoile, uno de los restaurantes más exclusivos y privados del centro financiero.
Luces tenues de tono cálido se filtraban a través de los cristales ahumados, y el portero, vestido con un uniforme impecable, me abrió la puerta de roble pesado con una reverencia practicada.
Me acomodé el abrigo de paño crema sobre los hombros.
Había elegido un vestido recto de corte bajo