~Scarlett~
—¿Estás segura de que estás bien? Si quieres llorar, puedes hacerlo —me preguntó Adrián por tercera vez cuando volví a subirme al carro. Le había dicho que no tenía que esperarme, pero ahí seguía, estacionado en el mismo lugar, tan sorprendido como yo al verme salir.
No estaba tan triste. No como cuando descubrí la verdad sobre mi supuesta familia, sobre cómo cada uno de ellos me había traicionado y quería sacarme partes del cuerpo. Compraron mi vida para su adorada hija, ¿qué tenía d