—Al caballero del segundo piso.
La paleta de Sebastián ni siquiera tenía un número, solo una letra: Z.
Era poco probable que pudiera ver y localizar a Ava desde esa enorme ventana del segundo piso, pero ella sintió como si Sebastián la hubiera mirado fríamente cuando levantó su paleta un momento atrás.
Lágrimas de injusticia llenaron los ojos de Ava.
Ella debía haber estado allá arriba, se suponía que sería la reina de los Knight, y se había ganado el título de manera justa. Pero ese hombre habí