Sebastián
Si Scarlett dejó de amarme cuando mencionó el divorcio, ahora me odia.
Cuando me veía, ni siquiera había odio o ira en sus ojos, no había nada. No me veía a mí, sino a un extraño al que le deseaba lo peor, podía leer esos deseos. No me importaba si me odiaba, ni siquiera me importaba si intentaba vengarse de mí, de hecho, me lo merecía.
Pero no lo hará, ella ya no estaba allí. Cuando no la obligaba a hablar, era como si ya estuviera más allá de este mundo.
Debí haber pasado más tiempo