Jack Fuller
Ava no se cortó la muñeca, solo quería tener una excusa para ver a Sebastián.
Nos enteramos de eso después de llevarla al hospital. No podía creer que nuestra hija, esa niña inocente que habíamos protegido tan cuidadosamente con todo lo que teníamos, algún día nos engañaría jugando con su propia vida. Pero, ¿qué opciones tenía cuando todo lo que quería mi pequeña era hablar con el hombre que amaba con locura?
¿Tenía otra opción que no fuese seguirle el juego? No la tenía, al igual qu