Cap 95. Un abismo
Desde el incidente con el príncipe Edward y sus padres, Amaris ha estado diferente, más callada, incluso irritable. Su luz, esa que siempre chispeaba en los ojos cuando pintaba, se ha apagado un poco. Eleonora ha observado con cautela, sin presionar. Pero su corazón de madre le susurra que algo no está bien.
Hoy, mientras el palacio se sumerge en la calma previa al anochecer, la ve desde lejos. Amaris está sentada en el jardín, frente a su caballete, los pinceles en las manos, los labios apreta