Cap 40. Tensa calma
La tarde se tiñe de gris, cuando Brígida llega al castillo. El viento golpeando las ventanas y una tensión latente en el ambiente. Eleonora la recibe en sus aposentos, con una sonrisa cansada pero sincera. La sanadora nota de inmediato las sombras bajo sus ojos y el peso invisible que lleva sobre los hombros.
—Me alegra verte, Brígida. Quisiera haberte visitado en la cabaña, pero Alejandro ha insistido en que permanezca aquí hasta que se descubran a los responsables de lo sucedido con Clara —di