Mundo de ficçãoIniciar sessãoEros sintió como su mano derecha se estremecía, aunque pareciera bastante remiso ante sus advertencias podía percibir miedo en su interior. Era un efecto que producía bastante seguido entre sus súbditos.
—Habla ya, Beltze. No quiero que pierdas el tiempo aquí.
—Bueno señor, ellos han hablado de que le inframundo necesita una reina. Sus súbditos han pensado que usted necesita una… esposa.
El CEO levanta la mirada observando aquella fría y desolada calle, ¿una esposa? am
Actualizaciones diarias por la tarde...







