Mundo ficciónIniciar sesiónEl clima no tenía la intención de mejorar y para estar abrazados sin hablar, el frio jugaba una parte crucial. Después de unos veinte minutos llorando sin importar que los mocos corrieran de su nariz, que el pecho le doliera por la descontrolada respiración, se habían quedado sentados el sillón de la ventana, arropados con una manta y una chimenea que permanecía ahí para esos climas y compañías—ten







