El poder madura en capas.
La primera capa es el instinto.
El segundo es la disciplina.
El tercero es la moderación.
El cuarto, raro y peligroso, es la misericordia.
No entendí lo costosa que sería esa cuarta capa hasta el día en que Ironcrest sangró en nuestro suelo.
Comenzó al anochecer.
No con pancartas.
No con una declaración formal.
Con humo.
Un humo oscuro y antinatural se eleva desde la línea de árboles del norte: demasiado denso para disparar señales, demasiado concentrado para