Capítulo 119
Punto de vista de Enzo
Salí de la oficina, cerrando la puerta y dejando a Violet dentro.
Su sabor seguía en mis labios, su aroma se me pegaba, y joder, era difícil quitármelo de encima. Solo podía ver su cuerpo pegado al mío, el calor entre nosotros; cuánto la deseaba allí mismo, en ese escritorio. Pero tenía asuntos que atender.
Me esperaban hombres, y no eran de los que se pueden ignorar.
Me alisé la camisa, intentando apartar los pensamientos sobre Violet. Sus piernas me rodeaba