"Gracias, doctor". Tang Ruochu le sonrió al médico.
"De nada. Esta es nuestra responsabilidad". El médico le sonrió antes de salir de la sala.
Dentro de la sala, solo quedaban Tang Ruochu, Zhao Xiaowan y el inconsciente Tang Song.
El silencio llenaba el aire.
Tang Ruochu prefirió tratar a Zhao Xiaowan como si fuera invisible. Sentada en la cama, miró cuidadosamente el pálido rostro de su padre, con los ojos llenos de preocupación.
En el pasado, ella siempre había peleado con su padre, enfu