Capítulo 29. La ansiedad de Ethan
El salón de baile volvió poco a poco a llenarse del murmullo de las conversaciones, pero para Ethan todo sonaba muy lejano.
Su mirada seguía fija en la puerta por la que Anna había desaparecido hacía unos instantes.
—Señor Ethan —lo llamó Sam en voz baja.
Ethan no respondió. Solo respiró hondo y luego cogió la chaqueta que se había quitado cuando se armó el alboroto.
«Me voy a casa».
Sam asintió. «De acuerdo, señor».
Durante todo el trayecto hasta el piso, Ethan no pronunció ni una sola palabra