Capítulo 28. El caos
Nick caminaba con paso inestable. El olor a whisky era tan fuerte que, cuando se detuvo justo frente a Anna y Ethan,
—Anna.
Anna se dio la vuelta. Frunció las cejas de inmediato. —Nick, ¿estás borracho?
—¿Borracho? Estoy muy lúcido, cariño.
Ethan se paró frente a Anna, como si fuera una barrera entre ellos. —Nick, si ya terminaste de beber, regresa con tu prometida.
Nick se rió entre dientes. —Qué gracioso. —Su mirada se volvió más penetrante hacia Ethan—. ¿Mi propio primo se quedó con la mujer