Capítulo 16. Trabajos adicionales
Anna se quedó sin fuerzas al enterarse de que, si quería el collar de su mamá, tendría que pagar un alto precio por él. Si no lo hacía, el collar se vendería y Anna ya no volvería a verlo.
«¿Por qué son tan crueles? Mi mamá ha sido tan buena al acogerlos aquí. Se han gastado la casa y los bienes que dejaron mis papás. ¡¿Acaso eso no es suficiente?!», gritó Anna enojada. Esta vez, parecía que su paciencia se había agotado.
Ese collar era el único regalo que le había dejado su mamá y Anna siemp